Callan invitó a James y Thea a sentarse en la habitación.
“James, Thea, ¿qué les gustaría beber?”, preguntó Quincy.
“Cualquier cosa está bien”, respondió Thea en voz baja.
Quincy volvió a preguntar: “¿Qué hay de ti, James?”.
“Cualquier cosa para mí también”.
James no estaba aquí para una visita casual, sino para preguntarle a Callan sobre algunas cosas.
Callan se sentó y fue directo al grano. “James, sé que no me visitas por nada. Debe haber algo si estás aquí para verme. Puedes ir al gran