Simon se vio en una situación difícil.
Estaba evaluando las ventajas y desventajas de la situación.
La inmortalidad era ciertamente atractiva para todos, incluso para él mismo. A medida que se acercaba a su fin, la muerte le daba cada vez más miedo. Sin embargo, le preocupaba más que las cosas se salieran de control.
“Thomas, ¿eres realmente capaz de matar a la Tortuga Espiritual?”, preguntó Simon.
Aunque había custodiado este lugar durante un siglo, nunca había entrado en la Caverna de