70. Dar la cara
David esperaba impaciente la respuesta de Sam, mientras observaba el edificio. Estaba preocupado. No sabía cómo iba a hacer, solo sabía que no podía perder a Sam, porque eso sería como perder su corazón completo. No se sentía capaz de seguir sin ella y eso lo perturbaba.
Nunca había sido obsesivo, ni asfixiante en sus relaciones. Pero con Sam las cosas eran distintas. La adoraba, todo en ella era especial para él y alejarse se había vuelto demasiado doloroso. Sabía que ahora ella no lo querrí