Mundo ficciónIniciar sesiónPara cuando Noah abre los ojos, la luz del cuarto le daña los ojos. Siente la cabeza pesada, la garganta le duele un poco y para cuando recuerda en dónde estaba antes de caer inconsciente, se levanta asustado, pero la mano suave de su madre se posa en su pecho y lo mira con una sonrisa.
—¡Elena! —le dice aferrándose a sus brazos—. ¡Dime cómo está mi mujer!
—Primero te vas calmando o no me molest







