Daryan lo amenazó con dormirlo de nuevo, pero en cuanto Robert se bajó, le dio un puñetazo lo suficientemente bueno para que se quedara quieto y luego lo tomó por las solapas del saco.
Con esa dulce voz que estremece incluso con un susurro le dijo que si quería saber la verdad y vengarse de Duvall, primero tenía que pensar bien las cosas porque de hacerlo a su manera tan visceral, sólo podría poner en peligro a Elena.
—Él no lo sabe… —dice de pronto Noah mientras sostiene una bolsa de hielo que