A Taurus le daba pereza decir algo más. Agitó las manos. "Envíenla a la secta y enciérrala en la cueva de roca. Que se pudra y muera allí".
Taurus no estaba dispuesto a mirar a esa fea mujer una vez más. La cueva de roca que mencionó no era más que una cueva ordinaria: estaba húmeda y mojada.
Una vez que Taurus dio sus órdenes, los ladrones capturaron a Lily.
Lily estaba furiosa y angustiada; quería luchar, pero sus puntos de acupuntura habían sido sellados. La habían atado fuertemente, por l