Las miradas de Simon se volvieron más frías.
Darryl no parecía muy mayor, pero tenía un tono altivo.
"Si ese es el caso, entonces tendremos que tomar en serio la apuesta", dijo Darryl con una sonrisa. "Si perdiera, entonces me dirigiré a su asistente como mi maestro, pero si gano, su esposa se dirigirá a mí como su maestro. Hoy hay muchos periodistas aquí, así que no intentes retractarte de tus palabras".
El público estalló en carcajadas.
"¿Este chico cree que ganará?".
"Sí, el Señor C