"No me digas estupideces".
Loona no parecía creer ni un poco a Darryl, volviendo la cara hacia un lado y negándose a mirarle a los ojos.
Monna no pudo evitar reírse al ver aquello mientras le susurraba a Loona: "Creo que es mejor que hagas caso a Darryl, Loona. Tu pierna se ve terriblemente herida".
Loona habría escuchado a la emperatriz en cualquier otra situación, pero en lugar de eso, sacudió la cabeza.
"Soy consciente de mi situación, Alteza. No necesito ninguna medicación".
Mientras ha