Darryl sonrió al evaluar la situación y dijo: "Oh, vaya. Tienes agallas. Me voy ahora porque prefieres morir a suplicarme ayuda".
Se dio la vuelta e hizo ademán de marcharse.
"¡No te vayas!". Loona entró en pánico y casi rompió a llorar. "No te vayas. Lo siento. Yo... me equivoqué... No debería tratarte de esa manera. Por favor, sálvame".
Su voz se hizo cada vez más débil al final de la frase. Había que prestar mucha atención o no se entendería lo que decía.
Ella dudaba en someterse a Darryl