En ese momento, al otro lado de la puerta.
Al ver que nadie contestaba, Heather se mordió el labio vacilante.
Parecía que Veron aún no se había despertado.
Al pensarlo, Heather se dio la vuelta para marcharse. Quería volver al día siguiente, antes de decidir que dejaría la medicina puesto que ya estaba aquí.
Una vez decidida, Heather empujó la puerta lentamente.
¡Chir!
Las cejas de Antígono se fruncieron desde donde había estado escondido detrás de la puerta, devanándose los sesos en busca