¡Qué chiste!
Justo entonces, Ambrose soltó una carcajada de exasperación mientras se enfurecía y le preguntaba a Veron con frialdad: “¿Por qué debería hacer eso? Lo diré nuevamente. Estamos hablando de asuntos serios. No hay tiempo para tus tonterías”.
Veron estaba verdaderamente loca, inventando cosas a su antojo.
Cuanto más enojado parecía Ambrose, más convencida estaba Veron de que ocultaba algo. Ella gritó: “Si no lo haces, eres culpable. Tienes miedo de que se revele la verdadera identid