Verla admirar tanto a Darryl solo hizo que el disgusto en el pecho de Vicente creciera aún más.
Se apresuró a cambiar de tema: “Ya es suficiente. No hablemos de eso”.
Mientras hablaba, Vicente miró a su alrededor. Entonces, al asegurarse de que nadie podía oírlos, una sonrisa apareció en su rostro mientras decía en tono misterioso: “Tengo buenas noticias, Hermana Gigi”.
“¿Qué buenas noticias?”. Gigi se sobresaltó al oír esas palabras.
Vicente tomó un profundo respiro, acercándose para mirar