Mientras hablaba, Darryl se rascó la cabeza. “No estoy sintiendo ni una pizca de sinceridad”.
“Tú...”.
Vicente apenas podía contener su ira ante la expresión en la cara de Darryl. M*erda, ya le había pedido perdón, ¿no? ¿Qué más quería Darryl?
Ante la mirada furiosa de Vicente, Darryl sonrió ligeramente. “Acordamos hace un rato que me servirías té además de disculparte. ¿Lo olvidaste?”.
Vicente contuvo su ira mientras servía una taza de té y se la daba a Darryl.
Darryl no iba a perdonarlo t