Cuando Kendra escuchó aquello, tembló de pánico y desesperación.
'M*erda. ¿De verdad voy a morir aquí hoy?'.
'Estoy sola. Aunque solo fueran los discípulos de las Tres Sectas Mayores, no podría con ellos y mucho menos con el ataque de Cormac Tase'.
Kendra tembló brevemente mientras sostenía la espada larga en su mano.
"Tch, tch...". Darryl, que había estado de pie a un lado, se echó a reír de repente mientras intentaba recuperar el aliento.
Kendra frunció las cejas. '¿Qué demonios estará tr