"¡Zack!".
Quincy apenas podía contener su ira entonces y fulminó a Zack con la mirada. "Cómo te atreves a cometer semejante traición, mintiéndole al pueblo e intentando robar el trono. Pagarás por esto".
"Je, je...". La expresión de Zack era engreída. Avanzó unos pasos a trompicones, susurrando junto al oído de Quincy. "Nada de eso importa, Quincy Long. Ya no eres la Emperatriz y toda la ciudad real está bajo mi control. Además, ya nadie va a creer que eres la Emperatriz. Te van a tratar como