Al ver que el Archidemonio Antígono actuaba con arrogancia, el Emperador de los Nueve Cielos mantuvo la calma y sonrió. "¿Ah, sí? Pues siempre hay alguien mejor que tú. No depende de ti para que la Formación Innata funcione".
Entonces, levantó la mano. "Comiencen".
Inmediatamente, cientos de Grandes Armas, que estaban a la espera, dispararon sus poderes divinos y activaron la formación. Instantáneamente, hubo un fuerte sonido y todo en un radio de mil millas empezó a temblar.
‘¿Qué?’. La sonr