“¡Oye!”.
Mona fue la primera en reaccionar, gritándole con dureza a Darryl. “¿Qué estás mirando? Sigue así y verás cómo te saco los ojos”. Ella remató su oración con una mirada feroz.
Darryl no se inmutó por la amenaza y se echó a reír.
Esa joven tenía un temperamento muy feroz.
“¿Por qué te ríes?”.
Mona estaba prácticamente ardiendo de molestia. Estaba a punto de levantar la mano, pero Lía la detuvo.
“Ya basta, Mona”. Las palabras fueron pronunciadas en un tono suave pero tenían una actit