"¡Fuu!".
Megan tembló al ver esa escena. Su exquisito rostro se llenó de extrema rabia. Inicialmente pensó que tenía la situación bajo control, pero no había esperado que las tornas fueran cambiadas tan fácilmente por el Agricultor Divino.
"¿Qué tal ahora?".
Las expresiones del Agricultor Divino seguían inexpresivas en ese momento. Miró a Megan con frialdad y dijo: "Niña, ahora yo tengo derecho a negociar contigo, ¿verdad? Entrega el antídoto y dejaré ir a todos tus hombres".
En realidad,