Eira no pudo evitar jadear al ver lo que sucedía detrás de ella.
Había un grupo de personas armadas detrás de ella con auras asesinas. Muchos le eran familiares y entre ellos estaban: la Secta Pico de la Montaña, la Secta de los Mendigos, la Secta de la Llama y muchas otras.
Casi todas las élites de las sectas estaban reunidas allí.
En ese momento, se animaron al ver a Eira y gritaron en voz alta.
“¡Eira! ¡No huyas! ¡Ríndete!”.
“No tienes lugar a donde ir”.
“Déjanos capturarte para que pod