Veo como se aleja sin darme otra mirada y es cuando mi corazón comienza a latir de manera desesperada.
No deseo que se aleje, no de nuevo.
- ¡Alessia! – le grito con evidente desesperación en mi voz y veo como ella se detiene pero no se gira para verme, simplemente mueve su rostro y me da una mirada por sobre su hombro.
- ¿Necesitas algo más? – pregunta y yo niego con la cabeza.
Las palabras que quiero decirle están en la punta de mi lengua y aunque deseo cobrar la valentía que siempre me ha ca