Nina
Ha bastado el estallido de la guerra para que todos los engranajes dejen de girar. Se palpa la tensión de los habitantes de las chabolas y ya no se oyen esos momentos de relajación de los soldados. Las entregas no se han suspendido, pero ha sido necesario redoblar la seguridad para garantizar que cada grano llegue sano y salvo a su destino. Por eso insisto en mi obstinación. El hecho de que el proveedor entregue la mercancía es algo muy relevante en este negocio, da más confianza al compr