Thor
Veo a Nina entrar en el pequeño bar de carretera y elegir una mesa apartada en un lateral del edificio. Pensar que conoce a esa mujer que podría llevarme hasta el hombre que mató a mi padre me hace pensar en las palabras de Isis en el interior de mi despacho. Nina ha demostrado ser digna de mi confianza en tan solo unos días. Eso da miedo, pero por alguna razón confío plenamente en ella. Miro el reloj de mi muñeca. Iolanda lleva unos diez minutos de retraso. Sin embargo, tres mesas por de