Mundo ficciónIniciar sesiónBIANCA.
Pestañeé varias veces girando mi rostro, para ver cómo sus ojos no quitaban la mirada de mi boca. No era un buen momento para besarlo, y tampoco lo haría por nada del mundo.
En un segundo estaba riéndome como una desquiciada, sí, me estaba burlando de un mafioso que podría hacerm







