Mundo ficciónIniciar sesiónGiovanni.
Maldita diosa inalcanzable.
Manoseé su exquisito seno con mi mano, estuve a punto de explotar en ese momento en mis pantalones. No exagero. Sus gemidos ahogados solo me daban más libertad para estrujar mis dedos en su pecho. Busqué su boca para devorarla, necesitaba sentir sus labios contra los míos, cosa que me hacía odiarla más si eso se pudiera. Bianca cerró sus ojos cuando pasé mi l







