Mundo ficciónIniciar sesiónEl regreso al apartamento estuvo sumergido en un silencio denso, roto solo por el sonido rítmico del limpiaparabrisas contra el vidrio del auto. La ciudad parecía extrañamente indiferente a mi dolor, con sus luces vibrantes y su flujo caótico de siempre. Alex conducía con una cautela que nunca había visto en él; sus manos estaban firmes al volante, pero su mirada se desviaba constantemente hacia mí, como si temie







