Antonio
Me acerco al lugar donde encuentro a Jasmine, al lado de su madre quien descansa con los ojos cerrados y el suero siendo administrado en sus brazos.
— Entonces, ¿todo bien, Jasmine? ¿Qué pasó con tu madre? — cuestiono sorprendiéndola.
Parece melancólica, como si estuviera llorando.
Mi hermosa Jasmine, no me gusta ver esa cara triste y sé que ella está aún más triste por mi culpa. Admito que tengo ganas de abofetearme por esto.
-¿Qué estás haciendo aquí? No era necesario que vinieras, es