ARENA
A pesar de todo el poder que Mara decía tener, está muerta, así de simple. La muerte no siempre es un final; a veces es una puerta. Mara entendía eso. Mejor que la mayoría. Ella nunca creyó en la permanencia. Ni en las alianzas. Ni en la lealtad. Ni siquiera en la muerte. Por eso, incluso ahora, sigue siendo útil.
Camino por las ruinas de lo que solía ser su último refugio seguro. Tierra quemada. Cenizas esparcidas como recuerdos. El débil olor del fuego de dragón aún se aferra a todo. Li