EVELESSA
Aretha cree que debería haber dejado que nos marcara en lugar de dudar como lo hice; ese pensamiento me sigue escaleras arriba, hacia el silencio, donde las paredes aún huelen a pintura fresca y a aire desconocido—nuevo estado, nueva casa, nueva vida, el mismo viejo peligro envuelto en un nombre familiar.
Cierro la puerta y exhalo con fuerza, llevándome una mano al pecho para controlar los latidos acelerados de mi corazón.
Mi cuello aún hormiguea donde su boca se detuvo. Quería que sig