EVELESSA
Aretha aclara la garganta.
—Así que… supongo que la sequía terminó y el sexo ya no duele, porque estás aquí viéndote como un pecado en botas militares y, debo decirlo... ese vestido te queda increíble. ¿Qué pasa?
Me río.
—Tienes razón, el dolor desapareció y ahora mismo estoy en una fase bastante... fogosa. Culpa a Aretha, ha estado salvaje y mi cuerpo se ha sentido raro, pero como los resultados médicos dicen que no hay nada malo, solo tendremos que esperar y ver qué pasa.
Entramos a