EVELESSA
Me siento inquieta y nerviosa, con esa sensación hundida en el pecho de que algo está a punto de salir mal, pero no tengo idea de dónde ni cómo se va a derrumbar todo.
Alexis está de pie frente al espejo acomodándome el cuello de la camisa como si fuera mi estilista personal.
—Te ves presentable —anuncia.
—Ese es el estándar más bajo que he escuchado jamás —murmuro, bebiendo mi café como si pudiera salvarme mientras me alejo un poco más de ella en el comedor—. Después de todo, soy tu m