Magnolia soltó una carcajada, —Entonces te felicito por adelantado.
La señora Fernández se tocó la pulsera de la muñeca y dijo condescendientemente, —Está bien que sepas lo que haces, y más vale que digas que sí al matrimonio antes de que sea demasiado tarde.
—No quiero comprometerme con un gafe. Además, quiero a los guapos, tu hijo es demasiado feo, no tan guapo como mi guardaespaldas.
La señora Fernández se puso furiosa al instante, y a su lado, Fiona añadió, —Mamá, es ese guardaespaldas que e