Rosalía, que estaba a su lado, una mirada de lástima apareció en sus ojos, ¿cómo era que esa enfermera no destruyó la médula ósea?
¡Estaría bien destruirla!
La señora Vargas dijo inmediatamente, —Ricardo, la médula está bien, yo solo trataba de prevenir. Pero Magnolia nos metió a Rosalía y a mí en esta situación, tiene que pedirnos disculpas.
Magnolia, que estaba en la puerta, oyó lo que decían esas dos mujeres, sus ojos mostraron un toque de burla, en realidad querían que se disculpara, qué rid