La señora Vargas, que estaba a su lado, gritó horrorizada cuando vio aparecer una mancha de sangre en la cara de Rosalía, ¡tampoco pensó que aquella mujer se atreviera realmente a hacerle daño!
¡Se asustó mucho!
Rosalía vio la expresión horrorizada de la señora Vargas, y también sintió una sensación de calor en la cara.
Pero con las manos y los pies atados, no había forma de comprobar lo que le había pasado en la cara, pero pronto Rosalía vio la sangre que goteaba por la alfombra.
¿Por qué había