Rosalía miró a Ricardo cuando hizo esta pregunta, de hecho seguía sospechando que el origen de la niña tenía algo que ver con Magnolia.
Gabriel dudó, —En realidad, no lo sé, esperemos a que termine la subasta.
Ricardo miró a Rosalía, —No la dejes vagar.
—No te preocupes, cuidaré de la niña.
Rosalía se quedó de pie frente a la puerta y vio cómo Ricardo se marchaba con Gabriel, desapareciendo al instante la sonrisa.
Si esta niña era realmente de Ricardo, ¿qué pasaría con su hijo?
No, debía averigu