Magnolia miró a la madre y a la hija con una sonrisa burlona, —¿qué más tienen que decir ahora?
Las expresiones de aquella madre y aquella hija estaban llenas de vergüenza, después de todo, nadie esperaba que Magnolia fuera realmente de compras con Ricardo, si sospechaban que Magnolia compraba falsificaciones, ¿no estarían dudando de la estética de Ricardo?
Lisa apretó los dientes con rabia, pero solo pudo responder con una sonrisa, —te ha acompañado Ricardo, es naturalmente imposible que hayas