—Qué ridícula, ¿quién eres para que te lo cuente yo? Yo di a luz a estos dos niños, y estoy en mi derecho de decidir contarle o no a nadie sobre su existencia.
—Magnolia, este niño es de nuestra familia Vargas, no tienes derecho a llevártelo, si es niña, no me importa. Pero me aseguraré que regrese el niño a la familia Vargas, aquí es donde debe vivir.
Óscar asomó la cabeza, miró fríamente a la señora Vargas y dijo, —No quiero volver con la familia Vargas.
No le importó en absoluto.
La señora Va