Magnolia estaba preocupada de que esto tuviera algo que ver con Rosalía.
—Vale, Magnolia, me pondré en contacto contigo más tarde.
Magnolia leyó los titulares durante un rato y, finalmente, dejó el teléfono con desinterés, se tumbó un rato en la cama y se levantó lentamente.
Cuando Magnolia llegó al vestíbulo, su cuñada Alicia le dijo con el café, —ya estás despierta, come algo.
—De acuerdo.
—Óscar vuelve mañana, vamos luego juntos al centro comercial a ver qué compramos, siempre tengo la sensac