Magnolia se detuvo al oír la voz de Ricardo, ¿aún no se había marchado el hombre?
Giró la cabeza para mirar al hombre que tenía delante, —nada, algo de la empresa.
—¿En qué puedo ayudarte?
—No, se está haciendo tarde, señor Vargas, si no hay nada más, por favor regrese.
Ricardo escuchó el significado de sus palabras y dijo, —Esperaré a que salgas del trabajo.
Magnolia enarcó una ceja, ¿no entendió el hombre que le estaba echando?
Pero el hombre se quedó tranquilamente en su sitio, como si realme