Se puso avergonzada señora Vargas.
Magnolia vio la expresión en la cara de la señora Vargas, y recordó que en aquel entonces, después de que se revelara su identidad como hija de la familia Ruiz, la expresión de la señora Vargas era la misma que ahora.
Parece que, por muchos años que hubieran pasado, la señora Vargas no había cambiado.
Luisa, a su lado, se mofó, —Nunca reconocimos la identidad de Rosalía, solo es una hija ilegítima que no puede ver la luz del día.
Tras escuchar estas palabras, l