Magnolia dijo con una sonrisa irónica, —Señora Vargas, me temo que tu hijo no puede tomar una decisión sobre este asunto.
La señora Vargas la miró fijamente, —¿Qué tonterías dices, cómo es posible que mi hijo no sea capaz de tomar decisiones? Tratar con Rosalía es tan sencillo como aplastar una hormiga. Es una mujer que ha estado en la cárcel, qué calificativos tiene para quedarse en Ciudad Sur, debería estar en Ciudad Norte.
Con cara de suficiencia, Rosalía dijo, —Ni siquiera te quedas en Ciuda