—No te preocupes, no dejaré que Rosalía se salga con la suya, debe regresar a Ciudad Norte a cumplir su condena, no debe venir a Ciudad Sur a armar jaleo.
Luisa se levantó y se fue después, dejando a Magnolia sola en el sofá.
Magnolia echó un vistazo a la última bolsa y le dijo al encargado de la tienda, —Envuélvemela y envíasela a la familia Castillo.
Este bolso habría cabreado a Rosalía si lo hubiera visto, y Luisa estaba en condiciones de recibirlo.
Quería ver qué haría Rosalía si Luisa conve