Alessia dudó por algunos instantes en subir, solamente pensaba en que si subía y Haley se enteraba tendría serios problemas con ella. Y es lo que menos necesita tener. Sin embargo, Alessia parece un imán para los problemas.
—No te haré nada—dice Paul entre risas—. Tu cara de espanto es muy graciosa. Pero después de lo que sucedió hoy, podríamos ser amigos, ¿no crees?
Alessia suelta un suspiro de resignación y sube al auto con él, cerrando la puerta tras si.
Está nerviosa, le aterra lo que pu