Punto de vista de Liam
—Alfa, ¿cómo sabría usted eso? —pregunté mientras lo miraba con confusión. Algo no estaba bien aquí y el hecho de que supiera que Leila era mi hermana lo hacía parecer sospechoso; además, el hecho de que supiera que yo iba a visitar a la sacerdotisa lo hacía aún más sospechoso.
—¿Qué quieres decir con eso? ¿Te refieres a que, aparte de que ustedes dos eran tan cercanos que hasta un insecto cercano podía decir que eran hermanos, siempre fuiste muy protector con ella? Además, ya deberías saber a estas alturas que las paredes tienen oídos —dijo Lucian encogiéndose de hombros, como si no le importara nada en el mundo.
—Alfa, solo resulta que soy cercano a su Luna y lamento mucho que ella no esté aquí con usted, pero no es mi hermana —mentí, mientras algo dentro de mí me gritaba que no debía estar de acuerdo con él. Tenía la sensación de que algo malo iba a pasar si accedía, y no me pasaría a mí, sino a ella.
—¿Me estás mintiendo, Liam? Ya deberías saber que siempre