Kara
Volvimos de la cabaña y el secreto se asentó todavía más profundo en la casa. Charles decidió que era hora de entrenarme para algo más que solo mi coño. Dijo que quería que lo tomara en todas partes. La idea me revolvió el estómago de nervios y de algo más caliente al mismo tiempo. Yo todavía estaba aprendiendo a pertenecerle y ahora él quería enseñarle a mi cuerpo nuevas formas de abrirse.
Empezó con mi boca. Una noche, después de que papá se acostara temprano, Charles se sentó al borde d