Kara
Charles le dijo a papá que me llevaba unos días fuera para que descansara después de todo el estrés del hospital, y que habían contratado a unas enfermeras para cuidarlo. Papá se creyó cada palabra porque siempre había confiado en Charles conmigo. Empaqué una bolsa pequeña con las manos temblando y el corazón acelerado. Durante todo el trayecto hacia el bosque el estómago se me revolvía entre los nervios y el deseo. La cabaña estaba sola entre los árboles. Sin vecinos a kilómetros. Sin coc