Mia
Llegué a casa súper tarde después de una fiesta salvaje, muy borracha y mareada. La casa estaba oscura y en silencio, pero sabía que Víctor me estaba esperando despierto porque había roto su regla de avisarle a dónde iba. La cabeza me daba vueltas por las copas y el vestido corto lo tenía todo revuelto de tanto bailar. Intenté subir las escaleras en silencio, pero me di contra la pared y me reí alto.
Víctor salió de su habitación, alto y enfadado, solo en pantalones y sin camisa. Los múscul