Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol de media mañana calentaba el Nilo, haciendo brillar su superficie como escamas de oro. Cerca del puerto, la taberna del "Ojo de Horus" rugía. No era un lugar para damas de la corte, ni siquiera para doncellas disfrazadas. El aire apestaba a cerveza fermentada, pescado y el sudor de hombres que trabajaban bajo el sol inclemente. Baketamon, envuelta en su lino modesto, se movió con cautela entre las mesas de madera tosca y los ban







