Mundo ficciónIniciar sesiónEsa noche la luna era pequeña en el cielo, y casi no se veía nada. Eligieron un lugar casi en ruinas, un pequeño edificio hecho de piedra al otro lado de los jardines. Era un lugar tan olvidado que ni los guardias pasaban por ahí. Hacía fresco, y el olor a tierra mojada y jazmín era fuerte.
Nefertari llegó primero, con el corazón latiendo muy rápido. Baketamon se quedó cerca del camino, vigilando. La es







