Mundo ficciónIniciar sesiónUn silencio llenó la Gran Sala de Audiencias.
—Y Menfis no se arrodillará —declaró Amonhoteph—. ¡No permitiremos que un hombre ambicioso desgarre este reino! ¡No permitiremos que la sangre de Egipto se derrame por la ambición de un traidor! El Faraón extendió una mano hacia Ahmose, luego hacia el Visir Paser. Sus ojos, llenos de furia, se encontraron con los de ambos hombres. —Visir Paser —ordenó el Faraón—, vuestra sabiduría y experiencia serán el pilar de esta campaña. Lideraras las estrategias. Aseguraras los recursos. Seras la mente detrás del puño. Paser inclinó la cabeza. —Mi Faraón, mi vida entera ha sido al servicio de Egipto. No fallaré. —Y usted, Comandante Ahmose —dijo Amonhoteph, su mirada se endureció—, serás el puño. El puño que golpeará. Lideraras el ejército real. Mis más valientes soldados marcharán bajo tu mando. Aplastaras esta rebelión. Sofocaras la llama de la traición. Haras qu






