Daniel.-
— ¿Citarla aquí en tu casa? –Reprocha mi hermana sentada con las piernas cruzadas moviendo con ansiedad su pierna.
— No lo sé Tamy, como puedo andar libremente como quisiera –Le señalo el yeso que está en mi pierna.
Decidí citar a nuestra madre aquí en mi casa, tampoco me agrada la idea, pero no puedo moverme mucho en esta puta silla de ruedas, además en una semana Emily y mi hijo estará de regreso y quiero tener todo resuelto.
— ¿Qué se supone que le diremos Daniel? ¿Perdonarla? No l